Las Médulas


El singular paisaje de Las Médulas es popularmente conocido por ser explotado por romanos
en el siglo I d.c. para extraer oro de las entrañas de la montaña.
Considerada como la mina a cielo abierto más grande de todo el
Imperio Romano después de dos siglos de explotación aurífera
cayó en abandono.
Estas gentes que aquí se asentaron utilizaban una técnica que tenía su base
en la fuerza del agua, llamada ruina montium.
El agua que previamente canalizaban y embalsaban en la parte superior
de la explotación era conducida por galerías muy pendientes por las cuales la dejaban bajar
de este modo los sedimentos eran arrastrados, filtrados y lavados para extraer el oro.
Hoy el trabajo de los romanos, la erosión de la lluvia y viento han dado como resultado un entorno paisajístico color rojizo cubierto de vegetación.
Es muy agradable caminar por la parte baja entre robles y castaños ver esas moles
color naranja sobre tu cabeza te hace sentir pequeño.
Desde el Mirador de Orellana se obtienen unas vistas totalmente diferentes,
un paraje de singular belleza transformado por el tiempo.
Las Médulas Patrimonio de la Humanidad.















 

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