La llamada ciudad de los poetas "Soria"

 


En un territorio natural a la vera del río Duero se encuentra Soria, una ciudad que
alberga un importante legado románico entre los cuales se encuentra el Monasterio de San Juan de Duero comenzado a construir en el  S XII y finalizado en el S- XIII 
Es una de las joyas más representativas del románico español declarado Monumento Nacional.
Su imponente claustro preserva varios estilos arquitectónicos, el mudéjar, árabe y románico.









Para ver este monasterio cruzamos el Puente Medieval, que fue construido
como paso a los reinos de Navarra y Aragón allá por el S-XII


Y entre la pasarela del Postiguillo y el Soto Playa luce esta estatua de unos casi cinco metros de un cangrejo el cual hace homenaje a "Los veranos de pescar y comer cangrejos" obra de César Antón.


Siguiendo el paseo río abajo nos encontramos con otra joya Soriana, la "Ermita de San Saturio"
patrón de la ciudad. En un bonito enclave de la Sierra de Santa Ana no debemos dejar de
visitar el origen de este lugar. Dice la tradición que en el S-VI un hombre de la nobleza soriana llamado Saturio después de haber fallecido sus padres, donó todos sus bienes a los más pobres y se fue a
vivir a unas cuevas a las orillas del Duero. Allí en un humilde oratorio dicen que vivió durante treinta años en total soledad y retirado del mundo. Merece la pena visitar dichas cuevas, una verdadera y grata  sorpresa.
El interior de la ermita es hermosa pero por falta de tiempo no hubo ocasión de visitarla.




Dejando el Duero atrás y después de subir una empinada cuesta se llega al casco histórico del que poco más que un par de edificios tengo para recordar como es el Palacio de los Condes de Gómara, de época renacentista, otra joya Soriana hoy actual Audiencia Provincial.




Delante de la iglesia de Nuestra señora de la Mayor se encuentra la escultura de Leonor Izquierdo Cuevas, testigo de de la alegría y la pena de Antonio Machado, su musa y su amor.
Pero no solo a Antonio Machado le sirvieron de inspiración estas tierras Sorianas, también a Gustavo Adolfo Bécquer y Gerardo Diego.
Muy poco tiempo dedicado a esta bonita ciudad, merece una visita con más calma, queda pendiente volver para visitar estos y otros monumentos y lugares además de volver a degustar los famosos torreznos de Soria, una delicatessen.


Comentarios