Era una aldea con calles perfectamente trazadas,
viviendas bien construídas
y un inmenso castaño al pie del hogar.
se numeró la iglesia piedra a piedra ,
se trasladó y se volvió a resconstruir.
poco después barro y agua, todo lo anegó ...
sesenta años más tarde,
quedó al descubierto lo que allí existió...
donde había agua, hoy pastan
rebaños de cabras...
puentes en perfecto estado,
asomándose, luciendo estructuras......
emergen estirando sus brazos,
como si pidiesen ayuda....
estamos en Mourelle
bancales de vides surgen del olvido......
puentes y carreteras.....
cicatrices en la tierra....
un abismo bajo mis pies....
cementerio de esqueletos con los brazos
en alto....
dentro de poco
todo volverá a cubrirse de nuevo....


















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